Brujería

Tam o’Shanter perseguido por las brujas

(c) Victoria Art Gallery; Supplied by The Public Catalogue Foundation

William Tannock of Kilmarnock, Tam O’Shanter, 1866

En 1790 el poeta escocés Robert Burns escribió “Tam o ‘Shanter”, un poema narrativo que empleaba una mezcla de inglés y escocés, publicado por primera vez en 1791. La historia relata la vida de un granjero de costumbres reprobables, que pasaba los días borracho en el pub de la localidad escocesa de Ayr, mientras su mujer lo esperaba enojada en casa. Una tarde Tam regresaba a casa borracho, montado sobre su yegua Meg, mientras se avecinaba una tormenta.

En el camino encuentró una iglesia abandonada, pero iluminada, con brujos y brujas que bailaban al son de gaitas tocadas por el diablo. Todavía borracho, Tam observó en la distancia la escena: tumbas abiertas y un arsenal de artefactos macabros. La música se intensificó, y con ella el baile de las brujas, que se fueron despojando de sus ropas. Al ver a una bruja especialmente desenfrenada, Nannie, ataviada con una camisa demasiado pequeña para ella, el borracho Tam gritó, imprudente: “¡Así se hace, Cutty Sark!” (Cutty Sark: “camisa corta”).

Inmediatamente, se apagaron las luces y se detuvieron la música y el baile. Brujas y brujos se abalanzaron sobre Tam, que huyó a lomos de su yegua en dirección al río Doon, confiando en la creencia popular según las cual las brujas son incapaces de cruzar un curso de agua. Sin embargo, las brujas se acercaron lo suficiente a Tam como para que Nannie llegara a alcanzar la cola de la yegua, justo cuando el perseguido llega al puente sobre el río, salvándose por poco.

El poema se publicó por primera vez en la Revista de Edimburgo en marzo de 1791, un mes antes de que apareciera en el segundo volumen de “Antigüedades de Escocia”, de Francis Grose, para el que fue escrito. El poeta pidió al anticuario que incluyera un dibujo de las ruinas de la iglesia de Alloway Kirk, y Grose estuvo de acuerdo, a condición de que Burns le diera alguna historia que imprimir con el dibujo. Burns escribió a Grose en junio de 1790, adjuntando tres historias de brujas asociados a Alloway Kirk, dos de las cuales aseguraba que eran “auténticas”, y una tercera, aunque también verdadera, que sería más difícil de situar. La segunda de estas las historias era la de Tam o’Shanter.

Eugene Delacroix, Tam o'Shanter es perseguido por las brujas, 1825

Eugene Delacroix, Tam o’Shanter perseguido por las brujas, 1825

En esta versión en prosa Burs escribió que, en un día de mercado, un granjero de Carrick se había entretenido a causa del negocio, de modo que al regresar a casa, la “hora bruja” (justo antes del amanecer), lo sorprendió cerca de Alloway Kirk. Desde lejos vio como allí danzaban alegremente las brujas entorno a su viejo y oscuro amo, quien las animaba con su gaita. El granjero ralentizó la marcha de su caballo, y observando con mayor cuidado pudo reconocer los rostros de muchas mujeres de su vecindario, vestidas con blusones. Una de ellas, sin embargo, llevaba uno demasiado corto para responder al propósito de esta vestidura. Esto hizo mucha gracia al granjero, que no pudo evitar reír exclamando “¡Bien hecho, Maggy de la Camisa Corta!”

Dándose cuenta de lo que había hecho, espoleó a su caballo para huir lo más rápido posible. Por suerte para el granjero, el río Doon estaba cerca, pero antes de llegar a la mitad del puente una de las brujas agarró la cola del caballo, que quedó como calcinada por un rayo. A pesar de haber cortado sólo su cola, el animal murió pocas horas después, como una terrible advertencia a los agricultores Carrick, para que no permanecieran hasta demasiado tarde en los mercados de Ayr.

(c) City of Edinburgh Council; Supplied by The Public Catalogue Foundation

William Carse , Tam o Shanter, sf

Aunque está bien documentadanla autoría y fecha del poema de Burns, vemos que a su vez está basado en historias más antiguas y seguramente modificadas por el tiempo hasta llegar a oídos del poeta. En la narración podemos identificar elementos comunes a otras historias de brujas; el amanecer/atardecer, como momento liminal de encuentro entre mundos, o el aquelarre de brujas que danzan en corro entorno a un personaje oscuro, en ocasiones deforme, que lidera la reunión con un instrumento musical (en este caso, la gaita). Así mismo, la persecución de las brujas podría ser un eco o una versión de las numerosas historias de la Caza Salvaje y sus variantes, que se documentan en toda Europa al menos desde la alta edad media y se relacionan con el vuelo de las brujas. Otra idea que queda reflejada en la historia es la creencia en que la corte espectral, o cualquier espíritu descarnado, no puede cruzar un curso de agua.

El nombre de Tam o ‘Shanter ha permanecido en la cultura popular a través de la gorra escocesa que lleva su nombre. También el Cutty Sark, uno de los últimos veleros de tipo clipper que se construyeron (1869) debe su nombre a la camisa corta usada por Nannie, de hecho, el mascarón de proa de la nave representa la bruja con la cola del caballo colgando de su mano extendida. A su vez, el nombre del whisky “Cutty Sark” debe su nombre al de esta embarcación.

Mascarón del Cutty Sark, 1869

Mascarón del Cutty Sark, 1869

También se le dedicaron composiciones musicales, como la Obertura Op.51 de Malcolm Arnold un poema sinfónico de George Chadwick. Pero la imaginería de Tam o’Shanter se represó especialmente en la pintura. Varios artistas, especialmente ingleses del siglo XIX, tomaron el poema de Burns como inspiración para sus obras. Mucho más tarde, en 1990, el pintor escocés Alexander Goudie trabajó en una colección de 54 pinturas de gran formato dedicadas a ilustrar la historia completa, actualmente expuestas en Rozelle House Galleríes.

Goudie, Claught by her Rump

Alexander Goudie, Claught by her Rump, ca.1990

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Texto: Vaelia Bjalfi, originalmente publicado en el Boletín de PFI Spain, Otoño 2014.